jueves, 3 de octubre de 2013

''LOS SOLDADOS'' Por: Fernando Insua (copyright IEPI)



Los soldados

El césped se extiende cual  alfombra persa hasta el horizonte y los pinos se levantan majestuosos, imponentes, soberbios, tocando el cielo,  al igual que en las copas de los árboles frutales los pájaros  descansan, se alimentan y emprenden  vuelo.

La naturaleza toca un concierto de cantos  con las aves y animales como músicos principales y con el acompañamiento de sonidos de ramas moviéndose al compás del viento, danzando las hojas un vals de Strauss con el aire y la creación, todo en paz  todo en armonía, la creación en paz con su Dios y su Dios con ella.

Pero toda esta armonía es cortada  de tajo por el grito de un ser  muy inteligente, con una habilidad asombrosa,  tan evolucionado  que es capaz de destruir todo aquello que se proponga con argumentos increíblemente estúpidos. 

El  hombre……..

Un hombre, un soldado  grita por el prado, ya vienen, ya vienen…..corre el hombre de nombre Marco abrazado a su  fusil, en su cara se ve la desesperación de aquel que siente peligrar su vida, que siente al enemigo seguirle los pasos, corre con verdadero pánico  para al final de la frenética carrera lanzarse detrás de un tronco en el cual montan guardia parapetados  dos compañeros más, Vicente Quije  y Francisco Suquisañay.

Marco se relaja en el tronco  luego de sentir pánico, se encuentra ahora en un estado de éxtasis profundo.  La adrenalina puede llegar a ser una droga muy potente  y Marco la experimenta dentro de sí. Esa dualidad de las sensaciones indescriptibles, éxtasis y miedo a la vez. Mientras Vicente no asoma la cabeza para nada,  con una mano sostiene su fusil en el aire sin saber hacia dónde apunta, y con la otra se tapa la cara. Si Vicente fuese una avestruz  hace mucho hubiera cavado un hoyo para meter su cabeza adentro, en un intento de llegar a esconderse a otro nivel,   absolutamente aterrado delatando las patologías que padece y que no van acorde con un buen soldado. Vicente entre otras cosas sufre de traumatofobia  o miedo a los accidente y tanatofobia  que es el miedo a morir.  Bueno lógicamente un miedo va ligado a otro,   pues un accidente puede llevar a la muerte  pero la muerte no lleva  a un accidente pues un muerto no se accidenta, si le pasa algo al ser inanimado  no le importara nada en los más mínimo así que su miedo se puede decir va en una sola dirección, así que es comprensible  que esté parapetado sin haber la más ligera posibilidad de  que mientras dure el riesgo él se mueva de donde se encuentra.
Francisco en cambio es todo lo contrario.  Con una rodilla apoyada al suelo apunta hacia el horizonte, firme con la vista de un cazador experimentado. Sabe por dónde viene la presa, sabe cómo clavarle un tiro  y no le temblará el pulso al hacerlo.
Francisco se considera un hombre de armas, un predestinado  a defender los valores más intrínsecos de la Patria, propia u ajena,  con la fuerza de la guerra. Nada sutil considerando  la pobre habilidad conciliadora y diplomática  que puede tener una bala surcando el aire o una bomba reventando el suelo. Para la lógica de él, el fuego purifica pero lo malo es que te sancocha en el intento.
Marco  en cambio es aquel joven ansioso por entrar en combate pero que no sabe a ciencia cierta  a que se enfrenta y a lo que se expone, salvo pocas intervenciones en batalla, tiene en su mente el libreto ya hecho  en base a retazos mentales  de  todas las películas comerciales de acción que abriga su memoria, es un entusiasta, los entusiastas que son necesarios porque no tienen miedo aunque  a veces estorben por impulsivos y no muy dados a la disciplina.
Estos soldados están en su improvisada trinchera esperando,  como grito Marco, a que vengan…que vengan los extraños, los enemigos...Los otros.
Ya están en posición para defenderse y no ceder un palmo ante el oponente así  se tenga que dar la vida en el intento.
La escena es para tenerla en la memoria toda la vida , Marco sonriendo mientras apunta, Francisco con su mirada inquisidora mientras masca un chicle sin miedo alguno  a la muerte  y Vicente, Vicente, Vicente….no se le  puede ver la mirada pues tiene la cabeza cubierta escondida detrás del tronco.
Todos están listos y a la expectativa  cuando Marco le dice a sus compañeros que todo es una falsa alarma.
Falsa es falsa no han llegado aún. Repite constantemente durante contados minutos.
 Marco baja su fusil  y  Francisco  se pone de pie, Vicente se anima a salir del tronco y  Francisco se queja diciendo lo siguiente:
Es así  desde hace meses… no viene el enemigo  solo vienen sus secuaces al final del día. No vienen los matones, los jefes, solo viene sus sirvientes, al caer el sol.
Marco responde que sí, que no vienen desde hace meses y Vicente parece haber encontrado una solución al dilema de por qué  no hay novedades en el frente luego de haber analizado sesudamente lo siguiente:
Desde que murió Bin Laden , ya no  hay enemigos…….los terroristas no aparecen  y hasta que se invente una nueva guerra  no habrá movilización:
Francisco se enfada sobre manera con Vicente, pues no quiere recibir malas noticias que dañen su concentración mental para la batalla, tiene en el fondo miedo a no ser útil,  a perder su trabajo. Lamenta que Bin Laden haya muerto, pues en el fondo el, al igual que muchos necesitaban de su fantasma, del eterno volverá el enemigo para encontrar razón para seguir combatiendo, toda guerra necesita su cabeza de turco , su culpable , su enemigo que con razón o sin ella justifique la acción , y aún en estos tiempos es necesario darle explicaciones a nuestro cerebro y a la eternidad para matar , para seguir luchando, el hombre de armas necesita de ellas para seguir, para darle razón a su existencia.
Para Marco el temor y la frustración de Francisco no le es indiferente  y acercándose a francisco le tranquiliza diciéndole que vendrán dragones en el horizonte escupiendo fuego, que vendrán las balas y las bombas con su subsiguiente destrucción, y allí estarán ellos para enfrentárseles…
En eso los tres hombres hacen un alto a su conversación …ven venir una silueta blanca  y francisco le apunta  Vicente se tira al suelo  y marco hace una visera con su mano para poder observar mejor y que el sol no le estorbe el campo visual …..
Expectantes se mantienen unos segundos con sabor a eternidad, cuando marco dice:
Tranquilos compañeros, es  Sullivan……. El que viene es Sullivan
Francisco le dice a Vicente que lo vaya a recibir y que lo escolte hasta la trinchera mientras  él y Marco les cubren apuntando por si un merodeador aparece. Vicente temeroso se dirige a escoltar a Sullivan.
 Se ve a la cercanía  que se abrazan y regresan  una vez allí  Sullivan dice:
Compañeros cómo están? desde que hora montan guardia en este lugar?
Desde las nueve de la mañana, respondió  Marco.
Francisco le indica a Sullivan en un tono como si estuviera reportando algo, que esta nueva posición es ventajosa ya que permite una mejor vista del campo  y así  tener un mejor margen de acción para repeler cualquier ataque ya que el sol no pega directo  y así se puede reaccionar mejor ante el implacable enemigo.
Sullivan le sugiere a Vicente que si no siente valor para combatir que por favor se instale de centinela para divisar el terreno y le anima un poco pues un centinela que no levanta la cabeza no sirve de mucho, solo para divisar las hormigas del suelo. Invita  luego a Marco y Francisco a sentarse tras el tronco para conversar y posiblemente  planificar acciones futuras.
Francisco  responde afirmativamente, Toda planificación es buena, toda planificación es una esperanza de que la guerra continúe y  así alejar al menos por el momento el nubarrón del desempleo en su vida, el fantasma de estar cesante sin oficio ni beneficio , sin razón de ser y sin futuro , toma su lugar en el piso y se sienta.
Marco hace lo mismo, toda oportunidad de aprender algo nuevo es importante para él y más aún si los consejos vienen de Sullivan a quien  considera un amigo, un hombre muy capaz.
 Y así mientras Vicente está de centinela de la mejor manera que le es posible, vigilando  los alrededores moviendo su FUSIL  en ángulos de  180 grados, los demás hombres empiezan la discusión para evaluar  su desventajoso estado de inactividad.
Sullivan da la patada inicial a la improvisada asamblea,
Ustedes, dice Sullivan, llevan vigilando aquí algunas horas y algunos días, perdón’ llevamos porque me incluyo aunque ustedes saben que otras son mis obligaciones,
Mencionó que se está vigilando y no hay señal del enemigo salvo el movimiento al final del día de los llamados secuaces, una inactividad que recuerda como decían los franceses en los primeros meses de la segunda guerra mundial; a una drole de guere , una guerra en broma, Marco me  manifestó esa situación en nuestra última junta. Según me informan al final del día llegan los llamados secuaces   y hasta ahora  se quejan de que no han podido hacerles contra. Mientras Sullivan habla, Francisco le interrumpe.
-Perdón Sullivan pero déjame aclarar que ellos no nos ganan por ser mejores, refiriéndome a los guardianes, si no que ellos tienen mucho poder.
Marcos asiente con la mirada  y Vicente de vez en cuando voltea la cabeza hacia donde se encuentran sus amigos para sentirse parte de la conversación
Sullivan mira al suelo y parece meditar, así pasa unos momentos, luego levanta el rostro y observa a los ojos a todos los presentes y hace una pregunta en general:
Quien de ustedes  desea que esto siga?
Todos se observan, y Francisco es el primero en responder:
Yo quiero que siga , no se dan cuenta que el enemigo  es mortal, destruye todo  lo que cae ante él, nosotros como soldados debemos seguir en la lucha, no dejarnos pisotear, seguir esperando hasta que vengan esos dragones rojos, que no escuchan a nuestro  gobierno, Sullivan , ellos quieren destruir occidente.
Marco  baja su entusiasmo, le gusta la guerra porque aún no se encuentra saturado de ella al parecer,  pero sabe que esta no lleva a ningún lado…
Quiero ver un combate aquí, llevo meses y nada, quiero bajarme a uno de esos secuaces, destruir los dragones rojos y llegar como héroe a mi casa, y acaso pregunto señor Sullivan:
¿La vida no es así ¿ buscar el eterno reconocimiento ¿ sentirse en la gloria con las adulaciones y para  así  creerse una mejor persona, dejar el anonimato y  la simple forma de vivir?
 En pocas palabras buscas ser más de lo que eres?… dijo Sullivan respondiendo la pregunta con otra pregunta .
Marco respondió:
 -Exactamente….
-Mi pecho se hizo para medallas no para recibir golpes y desprecios, me prometieron ser héroe  y deseo serlo.
Francisco interrumpe, está preocupado;
Hablan y hablan y no veo nuevos planes de ataque. Les dije yo lo sabía , muerto Bin Laden se acabó la guerra, todos y a la vez nadie queríamos capturarle , digo esto porque  al encontrarle cumplíamos la misión encomendada, diez años de búsqueda y dos países destruidos en el intento . Buscamos  y buscamos  hasta que un día , la razón de ser  de nuestra misión , el objetivo llamémosle así  fue encontrado y ejecutado  y poom de un tiro , un tiro …. Crees Sullivan que no me preocupa.
De un tiro  y muerto... Se fue nuestra razón de vivir. El que ponía el pan en la mesa, muerto él se acaba todo, rota la piñata se acabó la fiesta.
Vicente  da media vuelta  y deja de vigilar  para unirse ahora si al grupo, y empieza diciendo:
Yo no sé qué hago aquí ,Yo vine a este país  a trabajar, a buscar el sueño sin quedarme dormido y ver verdes , muchos verdes  en mis bolsillos sin sembrar planta alguna, Pero  a mí me dijeron  ven  únete, defiende lo que defendemos y lucha por lo que luchamos , tendrás sueldo, dignidad, y más importante aún ….ciudadanía,  y para mí eso es importante  Deje de ser ciudadano de un lugar para convertirme en el extraño de otro y no quería seguir viviendo en esa penosa condición de limbo.
Viviendo pase así  a punta de aceptar Propuestas, De dejarme llevar a donde me llevaban los permisos y las misiones y  termine aquí, en medio del mundo, para vivir una vida que no es la mía y con este miedo que cala hondo dentro de mí y  que hace temblar el tuétano de mis huesos, con un temblor indescriptible….la guerra en definitiva es inútil para todos y para mí.
Sullivan se sorprende y dice:
La guerra es inútil, acabas de mencionarlo, tu que no hablas nada… fantástico  en ti siento que algo nuevo nace, me gusta esa forma de pensar, yo también pienso que la guerra es una calamidad en la cual nadie gana,  vencedores ni vencidos…todos a  la larga han perdido algo. Por cada muerto en el campo de batalla, muere una parte de nosotros mismos.
Francisco se enfada sobre manera..
Inútil, inútil, inútil es usted, inútil es Vicente, la guerra es útil, la guerra hace que todo avance, destruye para luego crear, hace que nazcan valientes.
Y Sullivan acota brevemente.
Por cada valiente que nace según tú, mueren 1000 inocentes.
Francisco se rasca la cabeza y  camina errático, sigue hablando fingiendo no haber escuchado a Sullivan,
¿Acaso no dicen que en la segunda  guerra mundial la ciencia  avanzo  100 años gracias a los adelantos  en armas y todas esas cosas ¿
¿Que las computadoras nacieron de tablas para calcular disparos de misiles…?
Vicente se siente más valiente al ver que su opinión es respetada y defendida por Sullivan  y Marco que con su silencio otorga aprobación, Vicente  con la mirada al suelo pero con voz desafiante menciona;
 Adelanto que mato millones, además no creo que la ciencia para avanzar deba usar de combustible la sangre… no sé,  me siento  a veces y más últimamente  carne de cañón...Yo peleo la guerra para que los ricos y los políticos  firmen en una bonita cena la paz.
Marco  quiere opinar y pide la palabra:
Bueno en fin al final  en una guerra los que menos mueren son gente como Francisco ..
Y por qué piensas eso? Pregunto Sullivan
Por qué en la guerra, pienso, mueren pacifistas con fusil…. Los belicistas, los que desean la guerra, están dirigiendo los campos de batalla o están en oficinas de gobierno…ellos mandan nosotros obedecemos, Soy la latina carne de cañón….tengo ansias de probar la guerra y combatir, es más creo  en mi subconsciente haberlo hecho antes...pero no recuerdo… solo sé que quiero combatir aunque no lo desee, en mi mente nació o hicieron nacer la idea de que la guerra es una necesidad patriótica una obligación moral que debo asumir.
Pero pienso que es así ..Los belicistas provocan y disfrutan la guerra y envían a los obligados, a los reservistas, al que busca un futuro mejor, al muchacho sin oportunidades reales, si es así  y es fácil vas hablas con el reclutador y  luego  dos charlas patrióticas y listo ya estamos con uniforme y fusil en mano entrenando…luego viene la arenga vamos ‘vamos’ el enemigo está allí. El otro, el extranjero, el diferente…. El que intenta destruir tu estilo de vida o a veces el estilo de vida de aquel que me dio la orden de venir y lo peor me la creo y estoy ansioso por combatir. Es como la droga para el drogadicto, la consume y la desea pero sabe que le destruye  y pienso así, como decía el general, ver al enemigo  como si fueran marcianitos del espacio que no tienen familia ni amigos ni llevan mi estilo de vida, son los otros, ellos no merecen ser llorados, ellos son los otros  , los que al parecer no nacieron de un vientre materno al igual que yo. Los veo  en los combates tan ajenos a mí que si no fuera digo yo por la sangre que emane de sus heridas no los sentiría humanos.
Pero estoy aquí. No sé por qué pero  empiezo a disfrutar del hecho que  entraré en combate, pero sé que con  un tiro que me peguen me arrepentiré al último momento de todo….
Sullivan anota lo que  Marco menciono ..
Sullivan con voz conciliadora habla con los soldados;
, créanme que hoy no vendrán dragones, ni gigantes. No vendrá el terror de oriente ,ni caerán bombas del cielo ni  se temerá a la eterna emboscada,  Atila y sus barbaros ...no nos destruirán  ni destruirán lo nuestro,
Hoy estoy seguro tendrán calma en el frente……pero  hay que cambiar el rumbo, ver nuevos horizontes dejar todo atrás y seguir avanzando, la energía circula, la energía es transformable, la misma que se va en algo sin sentido puede ser usada en otra cosa más provechosa  digo yo
Mientras Sullivan habla, Francisco da vueltas  en círculos… y Marco le sujeta por los brazos y le detiene.
Para ¡que no me dejas pensar tranquilo¡……ME TIENE HARTO VERTE CAMINAR CASI EN CIRCULOS ¡¡y le sujeta del brazo para detenerle
 NO TERMINABA  de cerrar la boca Marco, cuando  Francisco  le propina un golpe con su fusilen la cabeza. Sullivan y Vicente se abalanzan sobre El forajido guerrero, para frenar su  impulso homicida que a veces parece irrefrenable
Francisco se tranquiliza y rompe en llanto en brazos de Sullivan mientras balbucea;
 Quedare sin trabajo, ya perdí uno y no quiero perder este…ya con bin laden muerto, no habrá mas guerra en esta parte del mundo…
Marco, Vicente y Sullivan se conmueven ante la expresión de impotencia de Francisco ante su inseguro e impredecible destino.
 Ya más calmada la situación, Marco se  acerca,   perdona   a Francisco  de manera sincera y le dice  que comprende su dolor de estar a las puertas del desempleo y le extiende la mano, Francisco responde extendiendo la de él, un apretón y listo, nada paso.
Pero Marco   también le hace entender  indicándole que. Siempre habrá guerra, que se esté tranquilo y con esperanza. Que donde sea que exista un mínimo de desentendimiento, de intolerancia, de odio al diferente, donde abunde el dinero mal habido…donde fluyan oscuros intereses.
Allí  habrá una posibilidad o una amarga realidad de guerra….
Finalizado esto  le dio una palmada a Francisco en la espalda  y le dijo….
Serénate  buen amigo, compañero de armas…… tú serás siempre solicitado.
La gente pienso, jamás      dejara de vestirse, de comer, de reproducirse y matarse.
Mira imagínese sénior Sullivan…. En mi país mi familia tiene una cabaña en un campo lleno de árboles donde crían animales….corre un pequeño riachuelo en medio de la propiedad y cuando hay fiesta va todo el pueblo a celebrar allí… imagine y no sería  v  nada raro que descubran petróleo en mi chacra , en mi cabañita  y  listo  le declaran la guerra a la finca de mis padres y envían a Francisco  y así hasta vecinos seriamos….bueno pelaríamos sí , pero al final del día si uno de los dos sale vivo, tomaríamos  un café al pie del fogoncito
Como lo hacemos aquí.

Sullivan sonríe y menciona:
Fantástico ven como nos entendemos, hemos hablado mucho…….mañana señores no habrá combate, por disposición del alto mando…creemos que la vigilancia del día de hoy  ha sido suficiente para ustedes…
Francisco pregunta:
¿Alto mando ¿ y por qué? QUE LO HACE TAN alto ¿
Porque está por encima de nosotros- responde Sullivan
Francisco  insatisfecho con la respuesta pregunta lo siguiente:
Alto mando, que acaso nos dan órdenes desde el cielo ¿o desde las estrellas?
Al no recibir respuesta a su disparatada pregunta, pierde su mirada en el horizonte  y se crea un corto silencio general  que es solo interrumpido por la alegría  de Vicente que menciona lo siguiente:
 si fantástico¡¡ , me gusta la idea de descansar , aunque  ya de vigilante no siento miedo , encontré lo mío, así que  para la siguiente guardia , Marco y Francisco sean los que  combatan .
Yo seré campana, seré el ojo que todo lo ve…
Sullivan dice en tono serio:
 Señores….creo que la hora decisiva está llegando….
Francisco  grita extasiado: si la hora se acerca¡¡…
….el sol se está retirando para no ver como nos matamos los hombres, hoy si vendrá el enemigo de oriente, las hordas sedientas de sangre serán destruidas y hoy nos vestiremos de gloria,
Francisco puso rodilla al suelo y colocando su fusil  apunto hacia el horizonte con su felina mirada.
Vicente se espanta, perdió toda la motivación obtenida a lo largo de la reunión, mientras el sol se esconde  él se aterra. Arrojándose luego al piso atrás del tronco y apunta como siempre lo hace al cielo, pues nunca observa su objetivo.
Guerra guerra¡¡¡….. Marco grita mientras agita el fusil. Se ubica en formación y Sullivan tras ellos en posición de mando.
Se ven efectivamente cinco sombras en el horizonte…. Pero  algo inesperado ocurre…
Empieza a llover… la lluvia cae a chorros
Dios está lloviendo  no podremos ver el objetivo….lamenta Marco y acota observando a Sullivan
Y justo cuando decidí que este sería mi último día de soldado…
Quiero volver a mi chacra en mi país con mis padres, ya no quiero pelear contra los hombres de oriente.
Luego rompió en llanto sin dejar de apuntar. Y balbuceo unas palabras incomprensibles para Sullivan….
Sullivan luego llamo a la calma...
 Francisco  grita frenético sin dejar  de apuntar… están más cerca y puedo divisar sus uniformes, pero Dios, el agua NO DEJA VER NADA  y hace frio, mucho frio  debimos salir preparados para la lluvia, combatir en esas condiciones  es espantoso,  Vicente sal de donde estas y apunta bien carajo que moriremos todos por tu cobardía…
Sullivan  dice con voz de mando. Vicente quédate donde estas.
Marco se da la vuelta hacia Sullivan y dice consternado .pero señor usted está con nosotros porque no castiga la indisciplina de Vicente.
Porqué no, así  quiero, les doy la orden de no luchar…dejen que los secuaces vengan, no ofreceremos resistencia…
Traidor  traidor traidor , ustedes nos reclutan y luego nos dan la espalda-
Repetía enfurecido Francisco
 Y luego de echar al  cielo   un grito fuerte  tan fuerte que parecía rebotar en las montañas circundantes al prado, un grito  con la fuerza de los dioses Francisco sintió que estaba herido en su confianza  y se abalanzó sobre Sullivan  con su fusil en  mano y para propinarle un golpe de culata en la cabeza y Sullivan callo desmayado en el césped.
Marco como se volvía costumbre agarro a Francisco para evitar que le termine matando a golpes..
Vicente largo en llanto y hecho a correr….sin mirar atrás, corrió  y corrió hasta que lo detuvo  una muralla.
Vicente contemplo la muralla horrorizado,
 La muralla...La muralla.
Repetía incesantemente como ordenándole a su cerebro que analice lo que estaba ocurriendo,
Muralla, muralla , volvía a repetir ..

Ahora su mente empezaba a funcionar mejor  y pensaba:
 Sullivan, mataron a Sullivan. Porque la muralla?…

 Mientras Vicente  intentaba descifrar lo que estaba aconteciendo  a su alrededor y el porqué de la muralla. Esa muralla que tanto lo inquietaba, que parecía trastocar su  mundo.
Francisco   y Marco  se colocaron en posición de combate cubriendo el cuerpo del desvanecido Sullivan ..
Ahora si MARCO, dijo francisco, querías ver guerra, guerra veras…. No pienses en el traidor de Sullivan y en el cobarde  de Vicente…
Marco tiembla los  secuaces están corriendo,  Rápido y están cada vez más cerca   y sacan  unos objetos extraños, la lluvia es torrencial  y es así como  el espectáculo se presenta a la imaginación:
 El enemigo corriendo sin cesar levantando el agua  bajo sus pies, el sonido de las gotas golpeando el suelo, el agua crea una cortina gruesa que dificulta la vista, escena que  asusta.
Así pasan los eternos segundos, cambiamos de escenario y es posible sentir la desesperación de Vicente ante la muralla que no comprendía del todo, respiro profundo, muy profundo para que las ideas circularan puras en su trastornada mente y así como luz al final del túnel , salió la dura verdad. Vicente sintió el alivio de al fin encontrar la respuesta pero inmediatamente ese sentimiento fue reemplazado por el más profundo horror. La verdad cruda causa horror ..La verdad ..Vicente la había descubierto ..
Estamos encerrados , todo es una trampa, una farsa …fuimos engañados..
Volviendo a la  posición defensiva del tronco, Los secuaces están a solo unas decenas de metros de los soldados. Cuando  desde el fondo se deja oír la vos de Vicente quien llega corriendo mientras grita..
Trampa, es una trampa, estamos atrapados… nos tendieron una trampa….
Nos van a emboscar, es mentira todo es una farsa la posición no es segura..…
Llega al tronco y cae sobre francisco…
Francisco se lo quita de encima a Vicente y se incorpora  de nuevo.
 Abraza al aterrado Vicente, y dice muy emocionado, al parecer sin  haber escuchado lo que el pobre de Vicente había gritado, hermano, camarada mío sabía  que no eras un cobarde, dime que encontraste?
 Trampa francisco, Sullivan nos engañó, es una trampa  hay una muralla, nos tienen acorralados y nos van a emboscar…
 Qué.¡ Siempre lo supe ese bastardo de Sullivan, trabaja para el enemigo.
Francisco no terminaba de hablar cuando
Ve acercarse más hombres desde la retaguardia, de donde había venido Vicente hacia la posición que defendían.
  Y así  Vicente…sintió nacer en él  un deber hacía con sus camaradas…
Sintió  la  valentía y el coraje nacer dentro de él ..Tomó su fusil y apunto hacia la nueva amenaza mientras francisco y Marco apuntaban hacia la otra..
Marco dijo, moriremos rodeados y con gloria.
Pero  ya cuando el enemigo estaba cerca y sus rostros eran reconocibles…
Francisco aprieta el gatillo  y nada, no hay balas
Marco intenta hacer lo mismo  y nada….
Vicente intenta disparar y nada….
Vuelven a intentarlo..
Lo intentan una tercera vez, y las manos de francisco empiezan a temblar  dejando caer su fusil
Sullivan  nos quitó las balas…….gritaron al unísono.
Pero ya era demasiado tarde… los hombres pronto los rodearon y los sometieron, los amarraron con camisas de fuerza, en medio del fango y la lluvia ,.
Otro grupo de secuaces, bueno secuaces era el apodo dado por los soldados, pero en realidad deberíamos llamarlos enfermeros.. Fueron en auxilio del doctor Sullivan que yacía en el suelo inconsciente pro el culetazo.
Si doctor Sullivan, doctor William Sullivan quien atiende casos de sicosis de veteranos de guerra en el hospital hope Hill en Kentucky, Estados Unidos, lugar donde siempre nos habíamos encontrado pues todo esto sucedió en los  extensos jardines recreativos del  centro, rodeado por hermosas montañas.
Los guardias dirigían a francisco, Vicente y Marco a sus respectivas habitaciones, como era normal, como era usual  a las 6y 30 de la tarde para seguir  el tratamiento con pastillas, tratamiento recibido  desde que ellos llegaron de la guerra  de Irak, guerra que los marco siendo apenas inmigrantes que apenas se desayunaban la cultura del coloso.
Antes de ingresar a su dormitorio, Marco pregunto a uno de los enfermeros mientras se escuchaban los gritos de Francisco que se negaba a ingresar a su celda:

Porque  mi fusil no tenía balas?
 Quieres saber por qué tu fusil no tenía balas?’ dijo el enfermero
Sí, quiero saber, es mi derecho aparte lamento lo de Sullivan, yo no le herí pero comprenderá que a Francisco le enfado mucho que él nos traicione y yo estoy seguro que  él no le quitaría las balas a mi fusil.
Dígame, antes de decirme lo de las balas,  Sullivan se pondrá bien…?
El enfermero responde:
 Si, se pondrá bien, por suerte solo fue un golpe,
 Ahora quiere saber por qué su fusil no tenía balas…?
Si por favor  respóndame…..dijo Marco  en tono apacible
El enfermero lo ingreso en su  habitación, cerró la puerta y abrió la ventanilla por donde se ingresan los alimentos. Y respondió a la pregunta que hizo marco de la siguiente manera:
Usted no tenía balas por la sencilla razón de que las escobas no disparan.
Y cerró la ventanilla
La habitación no sería abierta hasta el siguiente día, donde aquellos hombres serian soltados en el jardín, para ver si  esa vez al fin se reconcilian con su pasado.