Los soldados
El césped se extiende cual alfombra persa hasta el horizonte y los pinos
se levantan majestuosos, imponentes, soberbios, tocando el cielo, al igual que en las copas de los árboles
frutales los pájaros descansan, se
alimentan y emprenden vuelo.
La naturaleza toca un concierto de
cantos con las aves y animales como
músicos principales y con el acompañamiento de sonidos de ramas moviéndose al
compás del viento, danzando las hojas un vals de Strauss con el aire y la creación,
todo en paz todo en armonía, la creación
en paz con su Dios y su Dios con ella.
Pero toda esta armonía es cortada de tajo por el grito de un ser muy inteligente, con una habilidad asombrosa, tan evolucionado que es capaz de destruir todo aquello que se
proponga con argumentos increíblemente estúpidos.
El
hombre……..
Un hombre, un soldado grita por el prado, ya vienen, ya vienen…..corre
el hombre de nombre Marco abrazado a su fusil,
en su cara se ve la desesperación de aquel que siente peligrar su vida, que
siente al enemigo seguirle los pasos, corre con verdadero pánico para al final de la frenética carrera
lanzarse detrás de un tronco en el cual montan guardia parapetados dos compañeros más, Vicente Quije y Francisco Suquisañay.
Marco se relaja en el tronco luego de sentir pánico, se encuentra ahora en
un estado de éxtasis profundo. La
adrenalina puede llegar a ser una droga muy potente y Marco la experimenta dentro de sí. Esa
dualidad de las sensaciones indescriptibles, éxtasis y miedo a la vez. Mientras
Vicente no asoma la cabeza para nada,
con una mano sostiene su fusil en el aire sin saber hacia dónde apunta, y
con la otra se tapa la cara. Si Vicente fuese una avestruz hace mucho hubiera cavado un hoyo para meter
su cabeza adentro, en un intento de llegar a esconderse a otro nivel, absolutamente aterrado delatando las
patologías que padece y que no van acorde con un buen soldado. Vicente entre
otras cosas sufre de traumatofobia o
miedo a los accidente y tanatofobia que
es el miedo a morir. Bueno lógicamente
un miedo va ligado a otro, pues un accidente
puede llevar a la muerte pero la muerte
no lleva a un accidente pues un muerto
no se accidenta, si le pasa algo al ser inanimado no le importara nada en los más mínimo así que
su miedo se puede decir va en una sola dirección, así que es comprensible que esté parapetado sin haber la más ligera
posibilidad de que mientras dure el
riesgo él se mueva de donde se encuentra.
Francisco en cambio es todo lo contrario. Con una rodilla apoyada al suelo apunta hacia
el horizonte, firme con la vista de un cazador experimentado. Sabe por dónde viene
la presa, sabe cómo clavarle un tiro y
no le temblará el pulso al hacerlo.
Francisco se considera un hombre de
armas, un predestinado a defender los
valores más intrínsecos de la Patria, propia u ajena, con la fuerza de la guerra. Nada sutil
considerando la pobre habilidad
conciliadora y diplomática que puede
tener una bala surcando el aire o una bomba reventando el suelo. Para la lógica
de él, el fuego purifica pero lo malo es que te sancocha en el intento.
Marco
en cambio es aquel joven ansioso por entrar en combate pero que no sabe
a ciencia cierta a que se enfrenta y a lo
que se expone, salvo pocas intervenciones en batalla, tiene en su mente el
libreto ya hecho en base a retazos
mentales de todas las películas comerciales de acción que
abriga su memoria, es un entusiasta, los entusiastas que son necesarios porque
no tienen miedo aunque a veces estorben
por impulsivos y no muy dados a la disciplina.
Estos soldados están en su improvisada
trinchera esperando, como grito Marco, a
que vengan…que vengan los extraños, los enemigos...Los otros.
Ya están en posición para defenderse
y no ceder un palmo ante el oponente así
se tenga que dar la vida en el intento.
La escena es para tenerla en la
memoria toda la vida , Marco sonriendo mientras apunta, Francisco con su mirada
inquisidora mientras masca un chicle sin miedo alguno a la muerte
y Vicente, Vicente, Vicente….no se le
puede ver la mirada pues tiene la cabeza cubierta escondida detrás del
tronco.
Todos están listos y a la expectativa cuando Marco le dice a sus compañeros que
todo es una falsa alarma.
Falsa es falsa no han llegado aún.
Repite constantemente durante contados minutos.
Marco baja su fusil y Francisco se pone de pie, Vicente se anima a salir del
tronco y Francisco se queja diciendo lo
siguiente:
Es así desde hace meses… no viene el enemigo solo vienen sus secuaces al final del día. No
vienen los matones, los jefes, solo viene sus sirvientes, al caer el sol.
Marco responde que sí, que no vienen
desde hace meses y Vicente parece haber encontrado una solución al dilema de
por qué no hay novedades en el frente luego
de haber analizado sesudamente lo siguiente:
Desde que murió Bin Laden , ya
no hay enemigos…….los terroristas no
aparecen y hasta que se invente una
nueva guerra no habrá movilización:
Francisco se enfada sobre manera con Vicente,
pues no quiere recibir malas noticias que dañen su concentración mental para la
batalla, tiene en el fondo miedo a no ser útil, a perder su trabajo. Lamenta que Bin Laden
haya muerto, pues en el fondo el, al igual que muchos necesitaban de su fantasma,
del eterno volverá el enemigo para encontrar razón para seguir combatiendo, toda
guerra necesita su cabeza de turco , su culpable , su enemigo que con razón o
sin ella justifique la acción , y aún en estos tiempos es necesario darle
explicaciones a nuestro cerebro y a la eternidad para matar , para seguir luchando,
el hombre de armas necesita de ellas para seguir, para darle razón a su
existencia.
Para Marco el temor y la frustración
de Francisco no le es indiferente y
acercándose a francisco le tranquiliza diciéndole que vendrán dragones en el
horizonte escupiendo fuego, que vendrán las balas y las bombas con su
subsiguiente destrucción, y allí estarán ellos para enfrentárseles…
En eso los tres hombres hacen un alto
a su conversación …ven venir una silueta blanca
y francisco le apunta Vicente se
tira al suelo y marco hace una visera
con su mano para poder observar mejor y que el sol no le estorbe el campo
visual …..
Expectantes se mantienen unos
segundos con sabor a eternidad, cuando marco dice:
Tranquilos compañeros, es Sullivan……. El que viene es Sullivan
Francisco le dice a Vicente que lo
vaya a recibir y que lo escolte hasta la trinchera mientras él y Marco les cubren apuntando por si un
merodeador aparece. Vicente temeroso se dirige a escoltar a Sullivan.
Se ve a la cercanía que se abrazan y regresan una vez allí Sullivan dice:
Compañeros cómo están? desde que hora
montan guardia en este lugar?
Desde las nueve de la mañana,
respondió Marco.
Francisco le indica a Sullivan en un
tono como si estuviera reportando algo, que esta nueva posición es ventajosa ya
que permite una mejor vista del campo y
así tener un mejor margen de acción para
repeler cualquier ataque ya que el sol no pega directo y así se puede reaccionar mejor ante el
implacable enemigo.
Sullivan le sugiere a Vicente que si
no siente valor para combatir que por favor se instale de centinela para
divisar el terreno y le anima un poco pues un centinela que no levanta la
cabeza no sirve de mucho, solo para divisar las hormigas del suelo. Invita luego a Marco y Francisco a sentarse tras el
tronco para conversar y posiblemente planificar acciones futuras.
Francisco responde afirmativamente, Toda planificación
es buena, toda planificación es una esperanza de que la guerra continúe y así alejar al menos por el momento el
nubarrón del desempleo en su vida, el fantasma de estar cesante sin oficio ni
beneficio , sin razón de ser y sin futuro , toma su lugar en el piso y se
sienta.
Marco hace lo mismo, toda oportunidad
de aprender algo nuevo es importante para él y más aún si los consejos vienen
de Sullivan a quien considera un amigo,
un hombre muy capaz.
Y así mientras Vicente está de centinela de la
mejor manera que le es posible, vigilando los alrededores moviendo su FUSIL en ángulos de
180 grados, los demás hombres empiezan la discusión para evaluar su desventajoso estado de inactividad.
Sullivan da la patada inicial a la
improvisada asamblea,
Ustedes, dice Sullivan, llevan
vigilando aquí algunas horas y algunos días, perdón’ llevamos porque me incluyo
aunque ustedes saben que otras son mis obligaciones,
Mencionó que se está vigilando y no
hay señal del enemigo salvo el movimiento al final del día de los llamados secuaces,
una inactividad que recuerda como decían los franceses en los primeros meses de
la segunda guerra mundial; a una drole de guere , una guerra en broma, Marco me
manifestó esa situación en nuestra
última junta. Según me informan al final del día llegan los llamados secuaces y hasta
ahora se quejan de que no han podido
hacerles contra. Mientras Sullivan habla, Francisco le interrumpe.
-Perdón Sullivan pero déjame aclarar
que ellos no nos ganan por ser mejores, refiriéndome a los guardianes, si no
que ellos tienen mucho poder.
Marcos asiente con la mirada y Vicente de vez en cuando voltea la cabeza
hacia donde se encuentran sus amigos para sentirse parte de la conversación
Sullivan mira al suelo y parece
meditar, así pasa unos momentos, luego levanta el rostro y observa a los ojos a
todos los presentes y hace una pregunta en general:
Quien de ustedes desea que esto siga?
Todos se observan, y Francisco es el
primero en responder:
Yo quiero que siga , no se dan cuenta
que el enemigo es mortal, destruye
todo lo que cae ante él, nosotros como
soldados debemos seguir en la lucha, no dejarnos pisotear, seguir esperando
hasta que vengan esos dragones rojos, que no escuchan a nuestro gobierno, Sullivan , ellos quieren destruir
occidente.
Marco
baja su entusiasmo, le gusta la guerra porque aún no se encuentra saturado
de ella al parecer, pero sabe que esta
no lleva a ningún lado…
Quiero ver un combate aquí, llevo meses
y nada, quiero bajarme a uno de esos secuaces, destruir los dragones rojos y
llegar como héroe a mi casa, y acaso pregunto señor Sullivan:
¿La vida no es así ¿ buscar el eterno
reconocimiento ¿ sentirse en la gloria con las adulaciones y para así creerse
una mejor persona, dejar el anonimato y
la simple forma de vivir?
En pocas palabras buscas ser más de lo que eres?…
dijo Sullivan respondiendo la pregunta con otra pregunta .
Marco respondió:
-Exactamente….
-Mi pecho se hizo para medallas no
para recibir golpes y desprecios, me prometieron ser héroe y deseo serlo.
Francisco interrumpe, está preocupado;
Hablan y hablan y no veo nuevos
planes de ataque. Les dije yo lo sabía , muerto Bin Laden se acabó la guerra,
todos y a la vez nadie queríamos capturarle , digo esto porque al encontrarle cumplíamos la misión
encomendada, diez años de búsqueda y dos países destruidos en el intento . Buscamos y buscamos
hasta que un día , la razón de ser
de nuestra misión , el objetivo llamémosle así fue encontrado y ejecutado y poom de un tiro , un tiro …. Crees Sullivan
que no me preocupa.
De un tiro y muerto... Se fue nuestra razón de vivir. El
que ponía el pan en la mesa, muerto él se acaba todo, rota la piñata se acabó
la fiesta.
Vicente da media vuelta y deja de vigilar para unirse ahora si al grupo, y empieza
diciendo:
Yo no sé qué hago aquí ,Yo vine a
este país a trabajar, a buscar el sueño
sin quedarme dormido y ver verdes , muchos verdes en mis bolsillos sin sembrar planta alguna, Pero a mí me dijeron ven
únete, defiende lo que defendemos y lucha por lo que luchamos , tendrás
sueldo, dignidad, y más importante aún ….ciudadanía, y para mí eso es importante Deje de ser ciudadano de un lugar para
convertirme en el extraño de otro y no quería seguir viviendo en esa penosa
condición de limbo.
Viviendo pase así a punta de aceptar Propuestas, De dejarme
llevar a donde me llevaban los permisos y las misiones y termine aquí, en medio del mundo, para vivir
una vida que no es la mía y con este miedo que cala hondo dentro de mí y que hace temblar el tuétano de mis huesos, con
un temblor indescriptible….la guerra en definitiva es inútil para todos y para
mí.
Sullivan se sorprende y dice:
La guerra es inútil, acabas de
mencionarlo, tu que no hablas nada… fantástico
en ti siento que algo nuevo nace, me gusta esa forma de pensar, yo
también pienso que la guerra es una calamidad en la cual nadie gana, vencedores ni vencidos…todos a la larga han perdido algo. Por cada muerto en
el campo de batalla, muere una parte de nosotros mismos.
Francisco se enfada sobre manera..
Inútil, inútil, inútil es usted,
inútil es Vicente, la guerra es útil, la guerra hace que todo avance, destruye
para luego crear, hace que nazcan valientes.
Y Sullivan acota brevemente.
Por cada valiente que nace según tú,
mueren 1000 inocentes.
Francisco se rasca la cabeza y camina errático, sigue hablando fingiendo no
haber escuchado a Sullivan,
¿Acaso no dicen que en la
segunda guerra mundial la ciencia avanzo
100 años gracias a los adelantos
en armas y todas esas cosas ¿
¿Que las computadoras nacieron de
tablas para calcular disparos de misiles…?
Vicente se siente más valiente al ver
que su opinión es respetada y defendida por Sullivan y Marco que con su silencio otorga aprobación,
Vicente con la mirada al suelo pero con
voz desafiante menciona;
Adelanto que mato millones, además no creo que
la ciencia para avanzar deba usar de combustible la sangre… no sé, me siento
a veces y más últimamente carne
de cañón...Yo peleo la guerra para que los ricos y los políticos firmen en una bonita cena la paz.
Marco
quiere opinar y pide la palabra:
Bueno en fin al final en una guerra los que menos mueren son gente
como Francisco ..
Y por qué piensas eso? Pregunto
Sullivan
Por qué en la guerra, pienso, mueren
pacifistas con fusil…. Los belicistas, los que desean la guerra, están
dirigiendo los campos de batalla o están en oficinas de gobierno…ellos mandan
nosotros obedecemos, Soy la latina carne de cañón….tengo ansias de probar la
guerra y combatir, es más creo en mi
subconsciente haberlo hecho antes...pero no recuerdo… solo sé que quiero
combatir aunque no lo desee, en mi mente nació o hicieron nacer la idea de que
la guerra es una necesidad patriótica una obligación moral que debo asumir.
Pero pienso que es así ..Los
belicistas provocan y disfrutan la guerra y envían a los obligados, a los reservistas,
al que busca un futuro mejor, al muchacho sin oportunidades reales, si es
así y es fácil vas hablas con el
reclutador y luego dos charlas patrióticas y listo ya estamos con
uniforme y fusil en mano entrenando…luego viene la arenga vamos ‘vamos’ el
enemigo está allí. El otro, el extranjero, el diferente…. El que intenta
destruir tu estilo de vida o a veces el estilo de vida de aquel que me dio la
orden de venir y lo peor me la creo y estoy ansioso por combatir. Es como la
droga para el drogadicto, la consume y la desea pero sabe que le destruye y pienso así, como decía el general, ver al
enemigo como si fueran marcianitos del
espacio que no tienen familia ni amigos ni llevan mi estilo de vida, son los
otros, ellos no merecen ser llorados, ellos son los otros , los que al parecer no nacieron de un vientre
materno al igual que yo. Los veo en los
combates tan ajenos a mí que si no fuera digo yo por la sangre que emane de sus
heridas no los sentiría humanos.
Pero estoy aquí. No sé por qué
pero empiezo a disfrutar del hecho
que entraré en combate, pero sé que con un tiro que me peguen me arrepentiré al último
momento de todo….
Sullivan anota lo que Marco menciono ..
Sullivan con voz conciliadora habla
con los soldados;
, créanme que hoy no vendrán dragones,
ni gigantes. No vendrá el terror de oriente ,ni caerán bombas del cielo ni se temerá a la eterna emboscada, Atila y sus barbaros ...no nos destruirán ni destruirán lo nuestro,
Hoy estoy seguro tendrán calma en el
frente……pero hay que cambiar el rumbo,
ver nuevos horizontes dejar todo atrás y seguir avanzando, la energía circula,
la energía es transformable, la misma que se va en algo sin sentido puede ser
usada en otra cosa más provechosa digo
yo
Mientras Sullivan habla, Francisco da
vueltas en círculos… y Marco le sujeta
por los brazos y le detiene.
Para ¡que no me dejas pensar
tranquilo¡……ME TIENE HARTO VERTE CAMINAR CASI EN CIRCULOS ¡¡y le sujeta del
brazo para detenerle
NO TERMINABA
de cerrar la boca Marco, cuando Francisco le propina un golpe con su fusilen la cabeza.
Sullivan y Vicente se abalanzan sobre El forajido guerrero, para frenar su impulso homicida que a veces parece irrefrenable
Francisco se tranquiliza y rompe en
llanto en brazos de Sullivan mientras balbucea;
Quedare sin trabajo, ya perdí uno y no quiero
perder este…ya con bin laden muerto, no habrá mas guerra en esta parte del
mundo…
Marco, Vicente y Sullivan se conmueven
ante la expresión de impotencia de Francisco ante su inseguro e impredecible
destino.
Ya más calmada la situación, Marco se acerca, perdona a Francisco de manera sincera y le dice que comprende su dolor de estar a las puertas
del desempleo y le extiende la mano, Francisco responde extendiendo la de él,
un apretón y listo, nada paso.
Pero Marco también le hace entender indicándole que. Siempre habrá guerra, que se
esté tranquilo y con esperanza. Que donde sea que exista un mínimo de desentendimiento,
de intolerancia, de odio al diferente, donde abunde el dinero mal habido…donde
fluyan oscuros intereses.
Allí
habrá una posibilidad o una amarga realidad de guerra….
Finalizado esto le dio una palmada a Francisco en la
espalda y le dijo….
Serénate buen amigo, compañero de armas…… tú serás
siempre solicitado.
La gente pienso, jamás dejara de vestirse, de comer, de reproducirse
y matarse.
Mira imagínese sénior Sullivan…. En
mi país mi familia tiene una cabaña en un campo lleno de árboles donde crían
animales….corre un pequeño riachuelo en medio de la propiedad y cuando hay
fiesta va todo el pueblo a celebrar allí… imagine y no sería v nada
raro que descubran petróleo en mi chacra , en mi cabañita y
listo le declaran la guerra a la finca
de mis padres y envían a Francisco y así
hasta vecinos seriamos….bueno pelaríamos sí , pero al final del día si uno de
los dos sale vivo, tomaríamos un café al
pie del fogoncito
Como lo hacemos aquí.
Sullivan sonríe y menciona:
Fantástico ven como nos entendemos,
hemos hablado mucho…….mañana señores no habrá combate, por disposición del alto
mando…creemos que la vigilancia del día de hoy
ha sido suficiente para ustedes…
Francisco pregunta:
¿Alto mando ¿ y por qué? QUE LO HACE
TAN alto ¿
Porque está por encima de nosotros-
responde Sullivan
Francisco insatisfecho con la respuesta pregunta lo
siguiente:
Alto mando, que acaso nos dan órdenes
desde el cielo ¿o desde las estrellas?
Al no recibir respuesta a su
disparatada pregunta, pierde su mirada en el horizonte y se crea un corto silencio general que es solo interrumpido por la alegría de Vicente que menciona lo siguiente:
si fantástico¡¡ , me gusta la idea de
descansar , aunque ya de vigilante no
siento miedo , encontré lo mío, así que para
la siguiente guardia , Marco y Francisco sean los que combatan .
Yo seré campana, seré el ojo que todo
lo ve…
Sullivan dice en tono serio:
Señores….creo que la hora decisiva está llegando….
Francisco grita extasiado: si la hora se acerca¡¡…
….el sol se está retirando para no
ver como nos matamos los hombres, hoy si vendrá el enemigo de oriente, las
hordas sedientas de sangre serán destruidas y hoy nos vestiremos de gloria,
Francisco puso rodilla al suelo y colocando
su fusil apunto hacia el horizonte con su
felina mirada.
Vicente se espanta, perdió toda la
motivación obtenida a lo largo de la reunión, mientras el sol se esconde él se aterra. Arrojándose luego al piso atrás
del tronco y apunta como siempre lo hace al cielo, pues nunca observa su
objetivo.
Guerra guerra¡¡¡….. Marco grita
mientras agita el fusil. Se ubica en formación y Sullivan tras ellos en
posición de mando.
Se ven efectivamente cinco sombras en
el horizonte…. Pero algo inesperado
ocurre…
Empieza a llover… la lluvia cae a
chorros
Dios está lloviendo no podremos ver el objetivo….lamenta Marco y
acota observando a Sullivan
Y justo cuando decidí que este sería
mi último día de soldado…
Quiero volver a mi chacra en mi país
con mis padres, ya no quiero pelear contra los hombres de oriente.
Luego rompió en llanto sin dejar de apuntar.
Y balbuceo unas palabras incomprensibles para Sullivan….
Sullivan luego llamo a la calma...
Francisco
grita frenético sin dejar de
apuntar… están más cerca y puedo divisar sus uniformes, pero Dios, el agua NO DEJA
VER NADA y hace frio, mucho frio debimos salir preparados para la lluvia,
combatir en esas condiciones es
espantoso, Vicente sal de donde estas y
apunta bien carajo que moriremos todos por tu cobardía…
Sullivan dice con voz de mando. Vicente quédate donde
estas.
Marco se da la vuelta hacia Sullivan
y dice consternado .pero señor usted está con nosotros porque no castiga la
indisciplina de Vicente.
Porqué no, así quiero, les doy la orden de no luchar…dejen
que los secuaces vengan, no ofreceremos resistencia…
Traidor traidor traidor , ustedes nos reclutan y
luego nos dan la espalda-
Repetía enfurecido Francisco
Y luego de echar al cielo un grito fuerte tan fuerte que parecía rebotar en las montañas
circundantes al prado, un grito con la
fuerza de los dioses Francisco sintió que estaba herido en su confianza y se abalanzó sobre Sullivan con su fusil en mano y para propinarle un golpe de culata en
la cabeza y Sullivan callo desmayado en el césped.
Marco como se volvía costumbre agarro
a Francisco para evitar que le termine matando a golpes..
Vicente largo en llanto y hecho a correr….sin
mirar atrás, corrió y corrió hasta que
lo detuvo una muralla.
Vicente contemplo la muralla horrorizado,
La muralla...La muralla.
Repetía incesantemente como
ordenándole a su cerebro que analice lo que estaba ocurriendo,
Muralla, muralla , volvía a repetir
..
Ahora su mente empezaba a funcionar
mejor y pensaba:
Sullivan, mataron a Sullivan. Porque la
muralla?…
Mientras Vicente intentaba descifrar lo que estaba
aconteciendo a su alrededor y el porqué
de la muralla. Esa muralla que tanto lo inquietaba, que parecía trastocar
su mundo.
Francisco y Marco
se colocaron en posición de combate cubriendo el cuerpo del desvanecido Sullivan
..
Ahora si MARCO, dijo francisco, querías
ver guerra, guerra veras…. No pienses en el traidor de Sullivan y en el
cobarde de Vicente…
Marco tiembla los secuaces están corriendo, Rápido y están cada vez más cerca y sacan
unos objetos extraños, la lluvia es torrencial y es así como el espectáculo se presenta a la imaginación:
El enemigo corriendo sin cesar levantando el
agua bajo sus pies, el sonido de las
gotas golpeando el suelo, el agua crea una cortina gruesa que dificulta la
vista, escena que asusta.
Así pasan los eternos segundos,
cambiamos de escenario y es posible sentir la desesperación de Vicente ante la
muralla que no comprendía del todo, respiro profundo, muy profundo para que las
ideas circularan puras en su trastornada mente y así como luz al final del túnel
, salió la dura verdad. Vicente sintió el alivio de al fin encontrar la
respuesta pero inmediatamente ese sentimiento fue reemplazado por el más
profundo horror. La verdad cruda causa horror ..La verdad ..Vicente la había
descubierto ..
Estamos encerrados , todo es una
trampa, una farsa …fuimos engañados..
Volviendo a la posición defensiva del tronco, Los secuaces
están a solo unas decenas de metros de los soldados. Cuando desde el fondo se deja oír la vos de Vicente
quien llega corriendo mientras grita..
Trampa, es una trampa, estamos
atrapados… nos tendieron una trampa….
Nos van a emboscar, es mentira todo
es una farsa la posición no es segura..…
Llega al tronco y cae sobre francisco…
Francisco se lo quita de encima a
Vicente y se incorpora de nuevo.
Abraza al aterrado Vicente, y dice muy
emocionado, al parecer sin haber
escuchado lo que el pobre de Vicente había gritado, hermano, camarada mío sabía que no eras un cobarde, dime que encontraste?
Trampa francisco, Sullivan nos engañó, es una
trampa hay una muralla, nos tienen
acorralados y nos van a emboscar…
Qué.¡ Siempre lo supe ese bastardo de Sullivan,
trabaja para el enemigo.
Francisco no terminaba de hablar
cuando
Ve acercarse más hombres desde la retaguardia,
de donde había venido Vicente hacia la posición que defendían.
Y así Vicente…sintió nacer en él un deber hacía con sus camaradas…
Sintió la
valentía y el coraje nacer dentro de él ..Tomó su fusil y apunto hacia
la nueva amenaza mientras francisco y Marco apuntaban hacia la otra..
Marco dijo, moriremos rodeados y con
gloria.
Pero
ya cuando el enemigo estaba cerca y sus rostros eran reconocibles…
Francisco aprieta el gatillo y nada, no hay balas
Marco intenta hacer lo mismo y nada….
Vicente intenta disparar y nada….
Vuelven a intentarlo..
Lo intentan una tercera vez, y las
manos de francisco empiezan a temblar
dejando caer su fusil
Sullivan nos quitó las balas…….gritaron al unísono.
Pero ya era demasiado tarde… los
hombres pronto los rodearon y los sometieron, los amarraron con camisas de fuerza,
en medio del fango y la lluvia ,.
Otro grupo de secuaces, bueno
secuaces era el apodo dado por los soldados, pero en realidad deberíamos
llamarlos enfermeros.. Fueron en auxilio del doctor Sullivan que yacía en el
suelo inconsciente pro el culetazo.
Si doctor Sullivan, doctor William
Sullivan quien atiende casos de sicosis de veteranos de guerra en el hospital
hope Hill en Kentucky, Estados Unidos, lugar donde siempre nos habíamos
encontrado pues todo esto sucedió en los
extensos jardines recreativos del
centro, rodeado por hermosas montañas.
Los guardias dirigían a francisco,
Vicente y Marco a sus respectivas habitaciones, como era normal, como era
usual a las 6y 30 de la tarde para
seguir el tratamiento con pastillas,
tratamiento recibido desde que ellos llegaron
de la guerra de Irak, guerra que los
marco siendo apenas inmigrantes que apenas se desayunaban la cultura del
coloso.
Antes de ingresar a su dormitorio, Marco
pregunto a uno de los enfermeros mientras se escuchaban los gritos de Francisco
que se negaba a ingresar a su celda:
Porque mi fusil no tenía balas?
Quieres saber por qué tu fusil no tenía
balas?’ dijo el enfermero
Sí, quiero saber, es mi derecho
aparte lamento lo de Sullivan, yo no le herí pero comprenderá que a Francisco
le enfado mucho que él nos traicione y yo estoy seguro que él no le quitaría las balas a mi fusil.
Dígame, antes de decirme lo de las
balas, Sullivan se pondrá bien…?
El enfermero responde:
Si, se pondrá bien, por suerte solo fue un golpe,
Ahora quiere saber por qué su fusil no tenía
balas…?
Si por favor respóndame…..dijo Marco en tono apacible
El enfermero lo ingreso en su habitación, cerró la puerta y abrió la ventanilla
por donde se ingresan los alimentos. Y respondió a la pregunta que hizo marco
de la siguiente manera:
Usted no tenía balas por la sencilla
razón de que las escobas no disparan.
Y cerró la ventanilla
La habitación no sería abierta hasta
el siguiente día, donde aquellos hombres serian soltados en el jardín, para ver
si esa vez al fin se reconcilian con su pasado.
